Compás que late en el corazón
Hoy nuestra clase se llenó de arte, de ritmo y de raíces. Hemos vivido una actividad preciosa relacionada con el Día de Andalucía y el flamenco, donde el compás no solo se escuchaba… se sentía.
Aprendimos el compás de una forma única e increíble, dejando que las palmas marcaran el tiempo y que cada movimiento nos conectara con nuestra tierra. Disfrutamos de cada toque, de cada palma, de cada gesto, como si el aula se hubiera transformado en un pequeño tablao lleno de emoción.
Gracias Helena Cuaresma por enseñar con tanta pasión y tanto amor a nuestras clases. Porque cuando se enseña desde el corazón, el aprendizaje suena diferente… y se queda para siempre.
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